3/25/2017

#AdoptaUnaAutora - Robin Hobb: una persona, dos escritoras

¡Hola! ¿Qué tal están? Hoy les traigo mi segunda entrada dedicada a Robin Hobb para Adopta una autora. Ésta vez les hablaré sobre como es para ella escribir con dos nombres diferentes y como conviven esas dos identidades.

En la anterior les hablé de la extensa bibliografía que Margaret Odgen ha publicado bajo los seudónimos de Megan Lindholm y Robin Hobb. Mencioné también que, mientras que Megan escribe historias más cortas y enfocadas en la ciencia ficción, fantasía urbana o de aventuras, Robin Hobb escribe libros mucho más extensos; estos generalmente rondan las 600 a 800 páginas y son de fantasía épica de corte medieval. 

¿Por qué hago esta diferenciación? Como dice el título de este post, al hablar ya sea de una o de la otra se debería diferenciar bien entre ellas. Yo descubrí primero a Robin Hobb, tiempo después, leyendo algo acerca de sus libros me enteré que también había escrito historias con otro nombre, lamentablemente, éstas no se han publicado en español y por eso sólo he tenido oportunidad de leer parte de su trabajo como Robin (por ahora) y, actualmente he empezado a leer una compilación de relatos escritos bajo el nombre Megan Lindholm.
Cuando en entrevistas le preguntan, ella responde que tanto Megan Lindholm como Robin Hobb son dos entidades distintas, es decir, cuando empieza a escribir una historia, se convierte en la una o en la otra y que de hecho podría escribir la misma historia desde las dos perspectivas y que tal historia cambiaría totalmente. No puedo hablar aún propiamente de su trabajo como Megan, pero puedo decir por el momento y gracias a un poco de perspectiva que me ha dado leer uno de sus relatos, A touch of lavender, que su estilo se siente en verdad diferente y quizá sólo alguien (en caso de no saber que son la misma persona), que ha leído la mayoría de sus escritos, podría darse cuenta que son historias que proceden de la misma mano.

En el prefacio de The inheritance and other stories, una compilación de relatos firmados con sus dos seudónimos, cuenta que luego de haber escrito varios libros y relatos firmados como Megan, cambió de editor y agente y empezó a crear una historia totalmente diferente a lo que había hecho antes, era fantasía a gran escala y escrita desde el punto de vista en primera persona de un joven. También el estilo en que la escribía era diferente y llegó a la conclusión de que quizá era tiempo de romper con el pasado. Le atrajo la idea de cambiar su seudónimo y sus editores y agente le dieron el visto bueno. A ella la idea le pareció irresistible y a todos les pareció, a la vez, una manera de llegar a nuevos lectores. Aprendiz de asesino fue ese título que empezó una nueva era en su etapa como escritora, sólo sus editores, su agente y dos personas más sabían el secreto. Para el resto del mundo, a pesar del enorme éxito que alcanzó ese primer libro, Megan Lindholm y Robin Hobb eran dos personas distintas.

Esas otras dos personas eran Steven Brust, con quién co-escribió The gypsy y Duane Wilkins, un amigo cercano que descubrió el secreto por sí solo al notar semejanzas en el estilo y le preguntó directamente si era ella Robin Hobb, a lo que tuvo que responder y él felizmente mantuvo el secreto. Tiempo después, luego de haber publicado más de una vez como Robin Hobb, poco a poco la verdad empezó a salir a luz hasta que, finalmente, hizo una entrevista para Locus en la que admitió la verdad al mundo.


Hay algo que me llamó la atención a partir de algunas entrevistas que he leído y lo que dice en la cita que coloqué anteriormente: "Nunca sabré cuánto el cambio de nombre tuvo que ver con el éxito de Aprendiz de asesino y los otros libros que le siguieron. No creo que haya forma de cuantificarlo". ¿Por qué me llama la atención? Bueno, como pueden darse cuenta, Robin Hobb es un nombre muy andrógino, cualquier persona que no sepa de antemano que es una mujer, bien podría pensar que es un autor y no una autora. Y por ello, cundo Robin dice que nunca sabrá qué tanto influyó el cambio de nombre es totalmente cierto. ¿Será que si Aprendiz de asesino hubiese sido publicado bajo el nombre Megan Lindholm hubiese tenido el alcance y fama que tuvo y sigue teniendo? No lo sabremos con certeza pero algo me dice que no hubiese sido igual, puede que muchas personas que se atrevieron a leer una historia de un escritor nuevo y del que nunca habían escuchado hablar, lo hubiesen leído pensando que era un hombre y quizá se decepcionaron cuando por fin se enteraron.


Puede que los fans que ya tenía Megan Lindholm hubiesen acogido con cariño esa nueva historia y la hubiesen recomendado a sus amigos y a ellos quizá les habría gustado. Pero hay que recordar que Megan escribe y escribía en ese entonces historias muy diferentes al estilo de Aprendiz de asesino, por eso, puede que a gente que podría gustarle ese nuevo libro no lo hubiese leído al ya conocer el tipo de historias que Megan escribía y que quizá no le gustaban. Y puede también, haber sucedido lo contrario también pero no hay forma de saberloSólo estoy haciendo suposiciones, pero es interesante ponerse a pensar en qué hubiese sucedido de haber sido las cosas distintas y a la vez, ver la importancia que tienen iniciativas como Adopta una Autora y darnos cuenta de como está marcado el mercado editorial y lo difícil que puede ser publicar para muchas mujeres o ser leídas y aceptadas por sólo el hecho de ser mujeres, situación que poco a poco ha ido cambiando pero que al examinar la cantidad de libros publicados cada año, el contraste es mucho mayor y por ende, se refleja en lo que la gente lee y nos damos cuenta que el equilibrio aún está lejos de ser alcanzado. No es mi intención, con esto, crear una discusión pues es un tema a tratar con más detalle y quizá lo haga en otra ocasión, pues ahora lo que quiero es hablar de ésta gran escritora y contarles datos que quizá no conocen. Pero me gustaría saber su opinión al respecto así que no duden en dejar un comentario de lo que piensan. 
No quiero terminar esta entrada sin recomendar una vez más a la maravillosa Robin Hobb porque ahora mi único objetivo es dar a conocer sus grandiosas historias pues merecen ser leídas y disfrutadas tanto como yo lo he hecho y, sí su género es la fantasía, estoy segura que encontraran a una escritora excelente. Espero en una próxima ocasión ya haber leído The inheritance & other stories y comentar con ustedes mis impresiones acerca de los relatos escritos bajo sus dos seudónimos, estoy segura que será toda una experiencia. Larga vida a la diosa .

Fuente:
Hobb, Robin; Lindholm, Megan. (2011) The inheritance & other stories. Estados Unidos: Editorial Harper Voyage

3/18/2017

Viajar Leyendo 2017

El año pasado descubrí este reto creado por Isa del blog Readings in the north y me pareció una excelente forma de leer a autores de distintas nacionalidad y de esa manera salir de nuestra zona de comfort. Haciendo un repaso rápido entre mis lecturas me doy cuenta que la mayoría de autores que leo son de nacionalidad estadounidense y otros de nacionalidad inglesa o algún país de Europa y la mayoría escriben en inglés y quiero, realmente quiero cambiar esta situación.

Cito a Isa para explicar en qué consiste: "Consiste en leer, a lo largo del año, doce autores de doce nacionalidades diferentes. Para abrir nuevos horizontes, para salir de zonas de confort y para conocer nuevos autores. En twitter podéis comentar todo lo que queráis con el hashtag #IIIViajarLeyendo.

¿Cómo escojo los países con los que participar? En este caso os tendréis que ceñir a una simple norma. Tenéis que escoger 5 países europeos3 países americanos2 países asiáticos1 país africano y 1 país oceánico."

Mis países elegidos son:
  • Europa: Holanda, Polonia, Hungría, Dinamarca y Noruega
  • América: Guatemala, Chile y Uruguay
  • Asia: Indonesia y Afganistán
  • África: Nigeria
  • Oceanía: Australia

Posibles autores y libros:
  • Holanda: El caballero ha muerto (Cees Nooteboom) o algo de Aagje Deken y Bejte Wolff
  • Polonia: Solaris (Stanislaw Lem), Paisaje con grano de arena (Wisława Szymborska), o alguno de Henryk Sienkiewicz
  • Hungría: La balada de Iza o La puerta (Magda Szabó), Liquidación (Imre Kertész)
  • Dinamarca: Memorias de África (Isak Dinesen), Cuentos de Hans Christian Andersen o algún libro de  Jussi Adler-Olsen
  • Noruega: La diosa ciega (Anne Holt)
  • Guatemala: El señor presidente (Miguel Ángel Asturias), En la mirilla del jaguar (Margarita Carrera)
  • Chile: Casa de Campo (José Donoso)
  • Uruguay: Las venas abiertas de América Latina (Eduardo Galeano)
  • Afganistán: Mil soles espléndidos (Khaled Hosseini)
  • Indonesia: Tierra humana (Pramoedya Ananta Toer)
  • Nigeria: Americanah (Chimamanda Ngozi Adichie)
  • Australia: Ritos funerarios (Hannah Kent), El cumpleaños secreto (Kate Morton)